<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7336599683327951587</id><updated>2012-02-16T02:00:04.588-08:00</updated><title type='text'>Damian in Vienna</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://damianposse.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7336599683327951587/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://damianposse.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>dammian posse</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16667405502565068947</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CphdrAzD3Kk/S3GsqPk6TnI/AAAAAAAAABE/XMR2rC6x0jU/S220/damib%26w2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>3</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7336599683327951587.post-2790666342331479340</id><published>2010-02-09T08:20:00.000-08:00</published><updated>2010-02-09T09:20:57.955-08:00</updated><title type='text'>Primer Capítulo: Los sonidos y las puertas</title><content type='html'>"Quien trata de ordenar la mente hasta la perfección, coharta la imaginación". Estoy de acuerdo con cualquiera que piense al leer la anterior proposición, que ello no tiene que ser a ojos de todos totalmente cierto, aunque por supuesto argumentaré dicho razonamiento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Durante mi primera temporada en la ciudad de Vienna, logrando las mencionadas sensaciones, me preguntaba una vez tras otra como podía ocurrir aquel fenómeno interior al que haré referencia después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Puede ser que estuviese disfrutando exageradamente la experiencia, o montando mi propia novela irracional, aunque hablando después con algunas y algunos, concluí en creer que, sobre todo las personas que guardan un hueco en su cabecita ordenada para el propio desorden, acceden más fácilmente a desvocar la ilusión de vivir algo mágico, fuera de cualquier aspecto racional. Y y a continuación explico el cómo y porqué de mis palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Una vez que se prueba el sabor maduro de una ciudad como Vienna, éste te atrae más y más hacia el descubrimiento de nuevas formas no tan conocidas por aquellos que dejan pocos pasos en sus calles. No sabría decir si por fruto del azar, o simple curiosidad, te dejas llevar por la música que surge de las mismas paredes hacia rincones recónditos, (y ahí va la paradoja), no sabes si de la propia ciudad, de su historia encubierta entre muros grisáceos, o de tu propia mente. &amp;nbsp;Y digo ésto, porque para mí, se asemeja al momento en el que tranquilo en el sofá, comienzas a dormitar, y durante unos minutos, no sabrías distinguir qué es real, y que proviene de tu imaginación, seguro que muchos saben muy bien de lo que hablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Caminas y caminas, con un recuerdo tras otro, alimentando cada paso por el anterior, y así permaneces horas y horas vagando por estos rincones, evitando las calles ruidosas, alejándote de cualquier sonido que no te permita seguir percibiendo lo que por allí se esconde, y me refiero claro, tanto al sonido exterior como al interior. Permítase el inciso, viejo y antiguo son dos valores muy diferentes si se aplican a ésta ciudad, pues viejos son algunos patios interiores del primer dsitrito, y antiguos los "pasajes" de las obras que componen, bellos en cada "célula". Logré en una ocasión descifrar algunos de sus enigmas, pero como es apreciable, se hace para mí prácticamente imposible separar aquí lo material y lo fantástico, ya que la magia de la situación se produce por ese caos de ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Finalmente, puedo concluir éste capítulo escueto, aunque para mí muy intenso y difícil de desentrañar, con la idea de haber ganado y recuperado muchos recuerdos de mi vida gracias a esta ciudad, desordenando a voluntad una esquina de mi existencia por algunos minutos. Mi consejo, es, que si añoras algo que no puedes recordar, como un extremo del hilo para el que no puedes utilizar tus uñas porque es demasiado corto y frágil, &amp;nbsp;acercarte a éstos lugares, sin una cámara, si un teléfono, &amp;nbsp;tan sólo con tus sentidos bien abiertos, y cuando veas asomar la primera puerta (y ya sabes a qué me refiero), sólo ábrela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7336599683327951587-2790666342331479340?l=damianposse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://damianposse.blogspot.com/feeds/2790666342331479340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://damianposse.blogspot.com/2010/02/primer-capitulo-los-sonidos-y-las.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7336599683327951587/posts/default/2790666342331479340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7336599683327951587/posts/default/2790666342331479340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://damianposse.blogspot.com/2010/02/primer-capitulo-los-sonidos-y-las.html' title='Primer Capítulo: Los sonidos y las puertas'/><author><name>dammian posse</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16667405502565068947</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CphdrAzD3Kk/S3GsqPk6TnI/AAAAAAAAABE/XMR2rC6x0jU/S220/damib%26w2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7336599683327951587.post-4719929911763588065</id><published>2009-12-02T11:09:00.000-08:00</published><updated>2009-12-02T11:09:51.554-08:00</updated><title type='text'>Prólogo, segunda parte: Los sentidos</title><content type='html'>&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Es preciso, antes de explicar el siguiente capítulo de mi viaje, llevar la idea de una liberación personal al ámbito de los sueños.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Un sueño puede conllevar algo tangible, o quizás un gasto después de un gran ahorro; cosas que no tuviste, luego tienes, y más tarde puedes dejar de tener. No olvidando las enormes variaciones de cada sentimiento, que a su vez son inmensamente cambiantes en cada persona, puedo decir que para mi caso, la premisa resultó ser simple: ver, sentir y oír. No se trata de huír hacia la subjetividad, si no utilizar algo que ya posees, que no ocupa espacio en la maleta, y alimentarlo con una dieta equilibrada de imágenes, sonidos y emociones.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Puedo posicionarme ahora en el lado de los que sienten que nada es igual después de vivir cosas así, aunque duren un par de días. Por pequeño que es el marco, y por simples los ángulos del mismo, lo que importa es la foto, impresa, invariable, y conservada con todo su valor. Cada vez que la miramos, sonreímos o lloramos, o inclusive tenemos pequeñas epifanías que añaden un archivador más en la estantería desordenada que tenemos cada uno en la mente.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Dicho esto, creo que se dota de mayor sentido a lo que a continuación escribiré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Podría decir, que mis primeros tres días en la ciudad de Vienna, estuvieron marcados por la incertidumbre, y a la vez, porqué no, de la impaciencia. Traducido a mi situación, hablaríamos de un contrabajista como otro cualquiera, recién llegado a la ciudad de la música ( ahora sería buen momento para releer los primeros dos párrafos). La sensación es inicial al salir del hotel es fácil; el vértigo. Ese en el que estás volando en una nube a toda velocidad, sabes que en cualquier instante la nube se puede desvanecer y hacerte caer al suelo. Todo se mueve increiblemente veloz, aunque no pierdes detalle de lo que ocurre a tu alrededor. Bien aquel señor que está cruzando el paso de cebra con su carrito del mercado, el tranvía que pita a los cuatro vientos anunciando que llega a la última parada, el puesto de kebaps al fondo, el olor a café que se desprende del que tienes entre manos, sugerido por el recepcionista mientras te guíaba por el mapa del metro.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;La segunda sensación es también corriente; la congoja. Cruzas la esquina, y una vez llegado ya a la "AntonWebernPlatz", asoma el edificio en cuya fachada principal lees "Universität fúr Musik und Darstellende kunst Wien". No obstante, guardas la impresión del momento, y cruzas las puertas de lo que podría ser tu próximo lugar de estudios, y tras intentar comunicarte en vano con el recepcionista, intuyes que las salas de preparación para pruebas de acceso están en la primera planta, después de girar a la izquierda en el siguiente hall. Está claro, que caes rápidamente en que un contrabajista sin instrumento poco puede mostrar, pero por suerte la universidad ya está preparada para este tipo de eventos.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Pasamos ahora, al pánico. Quién podría decirte que llegar dos horas antes a una prueba, significaría saber que eres el primero de la lista. Todo de repente se para, cuando como un ángel de la guarda, aparece ante tí, para sorpresa de muchos, &amp;nbsp;un pianista con una bolsa llena de partituras y pinzas en los bajos del pantalón, fruto seguramente de romper unos cuantos con la bicicleta, dispuesto a librar la batalla contigo. Mi ahora profesor de acompañamiento, y también amigo, Mattias.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Una prueba es como cualquier músico sabe, muchos meses de preparación, y unos pocos segundos para que unas desconocidas personas juzguen tu futuro. Dejaré a un lado las sensaciones que pude tener en esos momentos. Ahora si diré, que es si cabe más horroroso saber que te están diciendo el resultado, y no entiendes una sola palabra de porqué estás o o no aceptado. Claro, la frase de Mattias en extraño español, lo aclara todo: "Llámarrrás tú cuando lleguas am Octubrrrre." Pareciendo un fantasma, aunque con una sensación de estar más vivo que nunca, camino el resto del día por la ciudad, que velará mis próximos meses. Al día siguiente, tomo mi avión de regreso, y emprendo la vuelta a casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7336599683327951587-4719929911763588065?l=damianposse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://damianposse.blogspot.com/feeds/4719929911763588065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://damianposse.blogspot.com/2009/12/prologo-segunda-parte-los-sentidos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7336599683327951587/posts/default/4719929911763588065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7336599683327951587/posts/default/4719929911763588065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://damianposse.blogspot.com/2009/12/prologo-segunda-parte-los-sentidos.html' title='Prólogo, segunda parte: Los sentidos'/><author><name>dammian posse</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16667405502565068947</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CphdrAzD3Kk/S3GsqPk6TnI/AAAAAAAAABE/XMR2rC6x0jU/S220/damib%26w2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7336599683327951587.post-2776903344661106936</id><published>2009-12-01T15:46:00.001-08:00</published><updated>2009-12-02T11:11:18.262-08:00</updated><title type='text'>Prólogo, primera parte: El primer momento</title><content type='html'>&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; Extraña es la sensación de afrontar el primer día de tu nueva vida en una ciudad como Viena. No hubiese salido del mísmo avión si no fuese porque venció la intriga. En sólo unos metros, te das cuenta de que es aún más diferente de lo que esperas. Tras unos segundos de mentar a varios conocidos, consigues comprar un billete hacia alguna parte, que para sorpresa de la misma ingenuidad tiene un nombre que acaba exactamente igual que la mitad de las estaciones. Es cuestión de minutos llegas al centro de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Claro que la cosa cambia cuando te asomas por primera vez a la ciudad, y ves antes tí el Palacio de la Ópera, magnífico donde los halla, rodeado de raíles de tranvía, farolas curiosamente pendientes de cables, y gente paseando en su bicicleta en todas las direcciones. Por un momento parece que si respirases demasiado fuerte, todo se nublaría, y estarías en la Europa de principios del siglo XX; gente con sus abrigos largos y sombreros perfectamente colocados, los carros tirados por caballos.. claro que toda esta ilusón se desvanece cuando se cruza delante de ti la primera limusina de color blanco nuclear, probablemente ocupada por algún "pobre", ante esto, decides cruzar la calle, e intentar probar tu primer café vienés, famoso ya para cualquier cafetero de mi estirpe.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es curioso, un lugar lleno de gente, sentada, y hablando en su austriaco, que no alemán, y tu, por primera vez, sientes la sensación de no estar en casa, no se si por el silencio inversamente proporcional al numero de sujetos, o por la señora que amablemente acude a tu mesa. Es sentarte, y alguien acude inmediatamente. Tras sufrir otro episodio embarazoso de intento de comunicación, redescubres el arte del café. una pequeña bandeja, con una taza de "Melange", un vaso de agua, todo presentado ante ti como si fuese un regalo; "naturlich", que vuelves a mentar hacia tus adentros a seres místicos al leer el precio del ticket, perfectamente disimulado entre el vaso y la servilleta. Igualmente, te concentras en disfrutar de tú café, mientras ves la ociosa y sus caras sonrientes que reconocen a un recién llegado, un poco perdido, pero increiblemente feliz de estar allí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Es la voz de mi madre en el teléfono, una vez &amp;nbsp;en mi habitación del hostal, la única capaz de hacerme recordar lo lejos que estoy de mi hogar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7336599683327951587-2776903344661106936?l=damianposse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://damianposse.blogspot.com/feeds/2776903344661106936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://damianposse.blogspot.com/2009/12/probando-probando.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7336599683327951587/posts/default/2776903344661106936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7336599683327951587/posts/default/2776903344661106936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://damianposse.blogspot.com/2009/12/probando-probando.html' title='Prólogo, primera parte: El primer momento'/><author><name>dammian posse</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16667405502565068947</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_CphdrAzD3Kk/S3GsqPk6TnI/AAAAAAAAABE/XMR2rC6x0jU/S220/damib%26w2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
